Casa Gutierrez - P&P Arquitectos
Una casa es un espacio sin vida. Un hogar es la representación del sueño y aspiración de una familia, de sus costumbres, de sus anhelos, de sus tradiciones y de los recuerdos que en el esperan recolectar.
Por lo mismo, el arquitecto debe de ser muy cuidadoso en no retratarse a si mismo en cada obra, aunque siempre deje un pedazo de si mismo, y siempre debe de poner en primer plano al grupo de personas que dĂa a dĂa vivirán el espacio en cuestiĂłn.
Casa linterna, nace de las conversaciones entre una pareja joven a pocos meses de casarse y el arquitecto. Se analizaron sus costumbres sociales y personales además de los gustos personales de cada una de los componentes de esta nueva familia. Se discutiĂł intensamente la estructura tĂpica de una casa salvadoreña, la importancia que los espacios tradicionales tenĂan para la pareja y la interrelaciĂłn que debĂa de existir entre ellos.
Desde las primeras conversaciones se dejo ver con claridad un punto importante que se convertirĂa la filosofĂa tras la cual se diseñarĂa la casa; los espacios tradicionales en la arquitectura salvadoreña como cocina, comedor, sala principal y terraza debĂan de estar presentes pero se tenĂan que sentir como uno solo y dependiendo la ocasiĂłn deberĂan de poder aislarse unos de los otros, dando paso a una casa que se adapte a la ocasiĂłn y al tipo de visitas que recibiera. El siguiente punto importante a considerar era que cada uno de estos espacios tradicionales tenĂa que tener conexiĂłn directa con los espacios exteriores para sacar provecho de las deliciosas temperaturas y las corrientes de vientos cruzados que se viven en la zona donde se encuentra situada la casa para proveer la sensaciĂłn de vivir al aire libre.
AsĂ pues, se decidiĂł tratar cada uno de estos espacios como “pabellones” individuales, aislados entre si por “paredes” de vidrio plegables y provocar o inducir en el usuario la sensaciĂłn de que estarĂa saliendo de un lugar para entrar a otro a travĂ©s de pasillos en contacto directo con el exterior Ăşnicamente diferenciados por cambios de textura en el piso, incorporando un techo de vidrio en el área que divide la cocina de la sala principal y el comedor.
Arquitecto: Juan Carlos Paredes, P&P Arquitectos
Por lo mismo, el arquitecto debe de ser muy cuidadoso en no retratarse a si mismo en cada obra, aunque siempre deje un pedazo de si mismo, y siempre debe de poner en primer plano al grupo de personas que dĂa a dĂa vivirán el espacio en cuestiĂłn.
Casa linterna, nace de las conversaciones entre una pareja joven a pocos meses de casarse y el arquitecto. Se analizaron sus costumbres sociales y personales además de los gustos personales de cada una de los componentes de esta nueva familia. Se discutiĂł intensamente la estructura tĂpica de una casa salvadoreña, la importancia que los espacios tradicionales tenĂan para la pareja y la interrelaciĂłn que debĂa de existir entre ellos.
Desde las primeras conversaciones se dejo ver con claridad un punto importante que se convertirĂa la filosofĂa tras la cual se diseñarĂa la casa; los espacios tradicionales en la arquitectura salvadoreña como cocina, comedor, sala principal y terraza debĂan de estar presentes pero se tenĂan que sentir como uno solo y dependiendo la ocasiĂłn deberĂan de poder aislarse unos de los otros, dando paso a una casa que se adapte a la ocasiĂłn y al tipo de visitas que recibiera. El siguiente punto importante a considerar era que cada uno de estos espacios tradicionales tenĂa que tener conexiĂłn directa con los espacios exteriores para sacar provecho de las deliciosas temperaturas y las corrientes de vientos cruzados que se viven en la zona donde se encuentra situada la casa para proveer la sensaciĂłn de vivir al aire libre.
AsĂ pues, se decidiĂł tratar cada uno de estos espacios como “pabellones” individuales, aislados entre si por “paredes” de vidrio plegables y provocar o inducir en el usuario la sensaciĂłn de que estarĂa saliendo de un lugar para entrar a otro a travĂ©s de pasillos en contacto directo con el exterior Ăşnicamente diferenciados por cambios de textura en el piso, incorporando un techo de vidrio en el área que divide la cocina de la sala principal y el comedor.
La comunicaciĂłn visual y separaciĂłn entre los espacios que ofrece la casa será de especial significativo para el grupo familiar más adelante. Permitirá una convivencia interesante entre las diferentes edades de los miembros, facilitando la famosa frase “juntos pero no revueltos” algĂşn dĂa sumamente apreciada por hijos adolescentes y padres preocupados.
En definitiva se obtiene un espacio joven y dinámico, con capacidad para albergar una vida social y familiar activa durante las diferentes etapas que esta nueva familia vaya a vivir, un hogar para los sueños, tradiciones y recuerdos.
En definitiva se obtiene un espacio joven y dinámico, con capacidad para albergar una vida social y familiar activa durante las diferentes etapas que esta nueva familia vaya a vivir, un hogar para los sueños, tradiciones y recuerdos.
Arquitecto: Juan Carlos Paredes, P&P Arquitectos
UbicaciĂłn: La Libertad, El Salvador
Equipo de diseño: Myrna Muñoz
IngenierĂa estructural: Carlos Kerrinckx
Cliente: Familia Gutiérrez Escolán
Superficie terreno: 1470 m2
Supeficie construida: 450 mt2
Año diseño: 2007
Año de construcción: 2008
FotografĂa: Eleonora Salaverria
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