jueves, 3 de mayo de 2018

Cuando Murray Goodchild y su mujer, Vicky, tuvieron que irse de su apartamento de alquiler, tomaron una decisión que marcaría el resto de sus vidas: construirse su propia casa. “Nos dimos cuenta de que vivir de alquiler es tirar el dinero a la basura, sobre todo porque nunca teníamos la garantía de poder quedarnos en una casa a largo plazo. Así que decidimos que era hora de construirnos la nuestra”, cuenta Murray.
Por desgracia, no pudieron acceder a un préstamo bancario y tuvieron que buscar otras opciones. Fue entonces cuando se empezaron a interesar por el Movimiento Tiny House, un movimiento social y arquitectónico que apuesta por vivir en casas pequeñas una vida más sencilla y ecológica. “Para nosotros era una solución perfecta, ya que económicamente podíamos permitirnos construir una casa de pequeñas dimensiones. Vicky y yo tenemos bajos ingresos y tratamos de hacer una vida sencilla”, afirma Murray. Su nueva casa, de apenas diez metros cuadrados está ubicada en el terreno de una granja en el Valle de Yarra, Australia, conocido sobre todo por sus vinos. Aquí han hecho realidad un estilo de vida diferente.




La casa de 10 m² de una familia australiana

Hace tiempo, Murray conoció a una persona se estaba construyendo una casa de pequeñas dimensiones que le habló del movimiento Tiny House. A Murray, esta idea que cada vez tiene más seguidores le sedujo. “Me gustó la idea de necesitar pocas cosas materiales para vivir y lo increíblemente enriquecedora que puede ser la vida en una casa tan pequeña”, asegura. ¿Y cómo reaccionó su mujer? “Ella está encantada. Con el estilo de vida que llevábamos era natural dar ese paso”, nos cuenta Murray.
“Antes de comenzar con el diseño, Vicky y yo nos sentamos a hablar sobre qué necesitábamos en nuestra casa. Ambos somos autónomos y necesitábamos espacio para nuestras herramientas de trabajo. Además, nuestra hija Grace debía tener su propio espacio y crecer feliz”, recuerda.
Ninguno de los dos tenía conocimientos de arquitectura y construcción e internet se convirtió en un recurso muy valioso. “Hemos pasado cientos de horas buscando y absorbiendo todo lo que necesitábamos saber. Al final conseguimos un diseño que se adaptaba a nuestras necesidades”, afirman.

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

Cuando completaron la fase de diseño, decidieron construir la casa por su cuenta. Es evidente que con esta medida ahorraban mucho dinero, pero además la idea de construir la casa con sus propias manos les hacía muy felices. “Creo que cuando las cosas que te rodean tienen una historia, tu vida cotidiana tiene un significado más profundo”, explica Murray.

Las obras comenzaron en marzo de 2015 y un año después la casa estaba terminada a falta de algunos detalles. Para mantener los costes a raya, intentaron hacer todo ellos mismos o sustituir las piezas caras por otras más baratas. “Compré una buena caja de herramientas. Sabía que si no podía permitirme alguna pieza, mis herramientas la fabricarían”, afirma divertido.

Casa BB - BAK Arquitectos




Casa BB - BAK Arquitectos

La casa debía cubrir todas las necesidades familiares. Por ejemplo, Murray necesitaba una superficie plana para practicar yoga. Como la vivienda está construida sobre un remolque, Murray levantó el suelo por encima de los ejes. Así, la altura de la casa a terminado siendo de 4,50 m.
Como era necesario conseguir espacio suficiente para los dormitorios, la solución de construir sobre la base del remolque, proporcionó altura y amplitud a la casa. El espacio está completamente aprovechado y todas las habitaciones tienen funciones múltiples.
Así, la cocina sirve como comedor y zona de trabajo. La mesa extraíble (en la imagen, a la derecha), se oculta bajo la encimera. Los laterales se pliegan o despliegan a conveniencia. En la parte delantera tiene tres cajones que sirven para guardar utensilios de cocina y en la parte posterior se pueden guardar las herramientas de bricolaje.
El fregadero de la cocina tiene dos senos. Murray fabricó unas cubiertas de madera contrachapada a medida que los tapan completamente y proporcionan espacio adicional para cocinar. Como se ve en la imagen, se ha cubierto el seno grande y el pequeño se ha dejado libre por si se necesita lavar algo.
Necesitaban materiales duraderos, económicos y fáciles de conseguir. Diseñamos la casa en función del material que teníamos, no al revés. Por ejemplo, adquirí las ventanas antes de terminar la estructura de la fachada. De haberlo hecho al revés, los costes se hubieran disparado”, explica Murray.

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

El sofá del salón lo han hecho ellos mismos. Está formado por una estructura de madera con cajones para almacenaje. Por encima pusieron unas colchonetas recicladas que adaptaron a la estructura del sofá, quitando la antigua tela, cortando las piezas y tapizándolas con una tela en verde jade.
El verdadero desafío en una casa de estas dimensiones ajustar todo lo necesario para que una familia viva cómodamente. Aquí, los dormitorios se encuentran en los extremos de la vivienda y resultan cómodos, pero también había necesidad de espacios separados para que la pareja trabajara en casa y para disfrutar de tiempo a solas.

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

“Durante las obras hubo un momento en que sentí que lo que estábamos haciendo no tenía sentido. Pensábamos construir un nivel intermedio en la casa, pero me di cuenta de que estaba cuestionando por completo la naturaleza abierta del edificio”, admite Murray, que tuvo que hacer un punto de inflexión en sus planes. “Tuve que improvisar. Finalmente, encontré soluciones que aportaron más amplitud a la casa, como, por ejemplo, una ventana a 2,50 metros de altura”, explica.

Finalmente, decidió construir una galería abierta en vez de un nivel intermedio cerrado. Esta galería funciona como una pasarela abierta que recorre toda la vivienda. “Sobre el sofá hay unas planchas de madera de rejilla que dejan pasar la luz y a la vez funcionan como pasarela para sentarse o descansar. Dan una sensación mayor de amplitud a la casa, sobre todo cuando estás en el salón”, asegura.

Casa BB - BAK Arquitectos

“Con el nivel intermedio quise conseguir un espacio más en la casa. De esta forma, aunque tengamos muy pocos metros cuadrados, varias personas pueden estar haciendo cosas diferentes dentro de la vivienda porque no se molestan entre sí”, explica Murray.
En la parte superior de la galería, la rama torcida de un árbol sirve como barandilla. Murray encontró esta rama durante un paseo por el río y pensó que encajaría perfectamente en el estilo rústico de la casa.
Al dormitorio de la pareja se accede por la pasarela, en el nivel intermedio. Destacan las estanterías hechas con ramas de árboles. De la habitación, destaca el tamaño generoso de las ventanas, que compensa la poca altura del techo de la habitación. Los dueños comentan que resulta muy agradable disfrutar de la brisa fresca en las noches de verano.
Además de para dormir, Murray utiliza la cama para meditar. “Me encanta sentarme y disfrutar de la brisa. Es perfecto para meditar. Parece como si estuvieras en la cima de un árbol”, cuenta.

Casa BB - BAK Arquitectos

Durante las obras, la pareja se fue haciendo especialista en construcción y bricolaje. La ducha está hecha a mano e incluye una bañera de madera que se asemeja a un ofuro japonés. Está fabricada en contrachapado sellado con resina epoxi para hacerlo resistente al agua. La bañera es pequeña pero bastante profunda. El agua del baño procede de un pozo que se llena con el agua de la lluvia y se calienta con una estufa de leña.

“Al final de las obras solo nos quedaba dinero para tuberías, electricidad y pintura”, dice Murray. Sin embargo, el revestimiento de madera del interior les salió muy económico, tan sólo costó 130 dólares (unos 110 euros). Las tablas se barnizaron en un tono natural que aporta el toque rústico.

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

“En nuestra casa te sientes como en una casa del árbol. Es un espacio vertical que puedes ir descubriendo a través de los diferentes niveles”, asegura Murray. Detrás del baño se encuentra una escalera que conduce al dormitorio de su hija. La escalera hace las veces de estantería. En los huecos de los escalones, la niña guarda los juguetes.
En la imagen, la pequeña salita que la familia ha bautizado como ‘The Angle’, precisamente por su forma en esquina. Se encuentra justo debajo de la habitación de la niña y enfrente de las escaleras. Es un espacio diminuto que sirve para descansar y aislarse un poco dentro de la vivienda.

El diseño sencillo y rústico de la casa, con algunos elementos en bruto, se inspira en la estética wabi-sabi japonesa. Un estilo decorativo que se basa en la belleza de la imperfección y combina la sencillez y el minimalismo con elementos de la naturaleza. Como hemos dicho, la pareja se inspiró en este movimiento estético y en otros modos de vida, como el zen o el reciclaje, para el diseño de su vivienda.

Casa BB - BAK Arquitectos

Un requisito indispensable para Vicki y Murray, era que todos los niveles de la casa tenían que ser accesibles y seguros para su hija. “Cuando diseñamos la casa pensamos mucho en nuestra hija de cuatro años y cómo se movería por ella. Por ejemplo, en cómo hacer la puerta de su cuarto accesible y adecuada a su altura y una escalera segura para ella”, afirman.

Cuando la niña está en su habitación, el acceso a las escaleras está cerrado con una puerta corredera de seguridad.
Por toda la casa hay unas figurillas dibujadas en la pared. Se trata de los Bebés Gumnut, unos duendecillos de un famoso libro infantil australiano, de la autora May Gibbs. Están desnudos y llevan unos sombreros que son frutos de eucalipto. En la imagen, se encuentran debajo de los interruptores que sirven para controlar la iluminación solar.

Casa BB - BAK Arquitectos

Para proporcionar electricidad a la vivienda se recurrió a las placas solares (una de ellas se puede ver desde la terraza). Durante la instalación, Murray tuvo que recurrir a la ayuda de un amigo. “Mi querido amigo, Dominic Hawkins, me ayudó muchísimo con este tema. Le estoy muy agradecido porque trabajó sin descanso hasta conseguir sacar las pilas de las placas, que se habían quedado sin carga. Encontró la forma de recargarlas y ahora podemos usar las placas para producir energía. Un auténtico milagro”, asegura.

De esta forma, la casa cuenta con energía gracias a la luz del sol. También pueden almacenar la que no utilizan. El resultado es una vivienda independiente de la red pública de suministro.
Aunque la casa tiene un tamaño diminuto, está ubicada en un gran terreno. Esta familia, gran amante de la naturaleza y la vida ecológica, puede cumplir su sueño de vivir en un entorno sostenible y rodeado de naturaleza. Como la casa se construyó sobre un remolque móvil, al que se le pueden incorporar ruedas, no están atados de por vida a este lugar, sino que pueden trasladarse cuando quieran.

En Australia, sólo se permite una altura máxima de 4,30 m en vehículos sin autorización especial. Esto suponía un hándicap a la hora de trasladar la vivienda por carretera, pero mediante unos pequeños trucos se consiguió la altura requerida. “Diseñé el techo para que se pueda hacer 50 centímetros más pequeño”, explica Murray. “Hay unas bisagras en la parte inferior de forma que las cuñas marrones de la fachada desaparecen y el techo se puede insertar de nuevo. Así conseguimos la altura necesaria para poder viajar con la vivienda”, explica.
“La vivienda es totalmente ecológica. Generamos nuestra propia energía gracias a las placas solares. La casa no tiene conexión al sistema de alumbrado público. El agua, que recogemos de la lluvia, la calentamos con las placas solares y con la estufa de leña. También reciclamos las aguas residuales, que usamos para regar el huerto, del que recolectamos nuestra propia verdura y fruta”, explica Murray, orgulloso sobre todo lo que ha construido.

A la hora de elegir donde ubicar su casa, la prioridad de la familia era vivir en un lugar sostenible. Por eso se instalaron al lado de PEACE Farm: un asentamiento rural ecológico del Valle de Yarra en el que están muy implicados. La granja es un lugar de aprendizaje y vida donde se enseña sostenibilidad, permacultura, arte y ecología.

Cuando les preguntamos qué consejo darían a las personas que quieren construirse este tipo de vivienda aseguran que lo más importante es “que se atrevan a dar el paso. Descubrirán poco a poco lo que necesitan. Hay que creer en uno mismo. A nosotros nos ayudó compartir con otras personas nuestro proyecto, nuestros sueños. Eran personas entusiastas con el Movimiento Tiny House. Recibimos mucho apoyo y respaldo y pudimos intercambiar ideas”, explica.

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

Casa BB - BAK Arquitectos

Fuente: Houzz




Next
Entrada más reciente
Previous
Entrada antigua

0 comentarios:

Publicar un comentario

UTILIZA EL FORMULARIO ADJUNTO PARA DEJAR TU OPINION