Conjunto residencial - Solano & Catalan
Una de las más inmediatas repercusiones del boom inmobiliario experimentado en España entre 2.000 y 2.007 fue la salida al extranjero de algunas de las principales empresas del sector. Empujadas por factores de diversa Ăndole (especializaciĂłn acreditada, agotamiento de la demanda interna, escalada de costes en los suelos que se adquirĂan dentro del territorio nacional, adiestrada experiencia en la construcciĂłn y comercializaciĂłn de este tipo de activos, entre otros), y conocedoras de las necesidades de vivienda en determinadas geografĂas –en concreto, los paĂses del Este de Europa–, los primeros años del siglo fueron testigos de un singular desembarque de la industria inmobiliaria española en el exterior.
Con la crisis global posterior y el subsiguiente desplome del negocio, gran parte de estas aventuras colonizadoras –en numerosas circunstancias, simplemente especulativas– se desvanecieron con brusquedad. Sin embargo a su lado hubo otras intervenciones, enraizadas en las distintas realidades nacionales y diseñadas con profesionalidad que cuajaron con inusitada fuerza, hasta el punto de erigirse como referencias innovadoras, tanto por su positiva respuesta en el mercado interior como por coadyuvar a las polĂticas de alojamiento que en paralelo emprendĂan los gobiernos locales. Es el caso de esta promociĂłn que la empresa española Hercesa desarrolla por fases en un popular barrio de Bucarest de alta densidad.
Se trata de una actuaciĂłn residencial de gran compacidad sobre los terrenos ocupados por una antigua fábrica de pan, pasta y derivados de reposterĂa. Esta instalaciĂłn industrial –la planta productiva Titan– que durante la Ă©poca comunista habĂa constituido la amalgama de un populoso asentamiento de viviendas sociales, una vez privatizada se trasladĂł a un emplazamiento más apropiado para el desarrollo de su actividad, en el ámbito de un nuevo sector industrial situado en las afueras de la capital. Mientras tanto, el nuevo planeamiento recalificaba su suelo para uso residencial y elevaba con notable intensidad edificabilidad y densidad.
Por tanto, el principal cometido, más allá de organizar con racionalidad el vacĂo que habĂa dejado la fábrica, se cifrĂł en cĂłmo reequiparlo, en dotar al conjunto de una alta calidad urbana y evitar que el impacto de una intervenciĂłn en la que se incrementaban notablemente los parámetros de volumen edificado y nĂşmero de viviendas dañara el tejido preexistente. Ello nos llevĂł a dividir el solar en tres grandes manzanas, con una ordenaciĂłn de bloques paralelos, de manera que las separaciones entre Ă©stos generaran espacios peatonales de paseo, juegos y accesos.
Se diseñó, a su vez, el modelo tipolĂłgico de bloque, compuesto por tres cuerpos iguales de planta cuadrada, con los extremos de doce plantas –la altura máxima permitida por las ordenanzas municipales– y el central de seis. Finalmente, en la composiciĂłn de las fachadas utilizamos como elementos expresivos la diversidad de tratamientos segĂşn las distintas orientaciones, los tonos cromáticos de los paramentos exteriores, los volĂşmenes volados de las terrazas, que se alternan en plantas consecutivas, y las texturas de los revestimientos.
Arquitectura: Solano & Catalan / Elena Saricu
UbicaciĂłn: Bucarest, Rumania
Promotor: Hercesa Inmobiliaria
Constructor: Hercesa / Virom
Fecha de proyecto: 2007
Fecha de construcciĂłn: 2008-2010
FotografĂas: Andrei Mârgulescu
Arquitectura: Solano & Catalan / Elena Saricu
UbicaciĂłn: Bucarest, Rumania
Promotor: Hercesa Inmobiliaria
Constructor: Hercesa / Virom
Fecha de proyecto: 2007
Fecha de construcciĂłn: 2008-2010
FotografĂas: Andrei Mârgulescu






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