Casa Ch_V - Aguilera Guerrero: Arquitectura que Congela la Forma y Abraza el Vacío en Tarragona
La arquitectura, más allá de la función, puede ser un acto poético que esculpe la forma y el vacío, creando espacios que resuenan con una belleza intrínseca y atemporal.

La Casa Ch_V, obra de Aguilera Guerrero Arquitectos en Tarragona, España, se presenta como un manifiesto de la arquitectura contemporánea española que desafía las convenciones. Lejos de partir de criterios funcionales explícitos, este proyecto, concebido entre 2005 y 2008, se origina en una concepción abstracta de la forma, un acto subjetivo que estructura el programa de la vivienda. Los arquitectos, Anton Aguilera y Raúl Guerrero, priorizaron la "tectonicidad de la forma", buscando un orden inherente en el material (masa) antes de que este se convirtiera en arquitectura, una aproximación que evoca la escultura y la pintura.

El concepto de "forma congelada" es central en la filosofía de diseño de la Casa Ch_V. Los arquitectos describen el objeto arquitectónico como una síntesis de relaciones visuales y sensoriales, donde la forma se solidifica en el espacio. En este contexto, elementos tradicionalmente primordiales como el programa, el lugar, el entorno, las vistas y la orientación se convierten en "meros contenidos implícitos a-posteriori". Esta perspectiva invita a una reflexión profunda sobre cómo la arquitectura puede trascender lo puramente utilitario para explorar dimensiones más abstractas y artísticas del espacio y la materia.

Una de las ideas más potentes detrás de la Casa Ch_V es la noción de "construir el vacío" o "congelar el aire". Para Aguilera Guerrero, el vacío no es una ausencia, sino un elemento activo que puede ser capturado y tensionado por el "envoltorio" arquitectónico. Esta aproximación convierte el aire en un material más, un componente intangible pero fundamental que define la experiencia espacial. La casa, con sus volúmenes blancos y oscuros, genera una composición plástica que juega con la luz y las sombras, creando una atmósfera dinámica y cambiante a lo largo del día.


La fachada perforada es un rasgo distintivo que contribuye a esta exploración del vacío y la luz. Las perforaciones no solo son un elemento estético, sino que también cumplen funciones prácticas al filtrar la luz solar, proporcionar privacidad y permitir la ventilación natural.

Este juego de aberturas y cerramientos genera una cualidad visual única, donde la luz se convierte en un material más, interactuando con las texturas del hormigón, la madera y el acero para crear una experiencia sensorial rica y compleja. La Casa Ch_V se convierte así en un ejemplo de cómo la arquitectura residencial puede ser un lienzo para la experimentación formal y material.

Conclusión y Enseñanza para Nuevos Arquitectos:
La Casa Ch_V ofrece una enseñanza fundamental para los nuevos arquitectos: la arquitectura no siempre tiene que comenzar con la función. A veces, la exploración audaz de la forma y el concepto puede conducir a soluciones espaciales y estéticas inesperadas y profundamente significativas. La lección es que el vacío es un material tan importante como la masa, y que la capacidad de "congelar el aire" o "construir el vacío" puede generar una riqueza espacial y sensorial inigualable. Al atreverse a pensar más allá de lo convencional y al considerar la arquitectura como un acto subjetivo y artístico, los arquitectos pueden crear obras que no solo satisfacen necesidades, sino que también inspiran, provocan y elevan el espíritu humano, dejando una huella duradera en el paisaje y en la disciplina.

Memoria del proyecto:
La casa se plantea desde una concepción abstracta de la forma, una acto subjetivo que estructura el programa con criterios de forma.
En un primer momento de esta concepción, y consecuentemente, no teníamos en mente criterios funcionales que nos dieran la pauta para proyectar la casa, sino que lo que alimentaba nuestra “disciplina proyectual” era la tectonicidad de la forma, capaz de aportarle un orden al material (masa) previo a lo arquitectónico. ( escultura – pintura) se construye pues una estructura de relaciones (visuales, sensoriales, etc) que sintetizan razones y valores proyectuales.
La presencia plástica del material - color, textura, brillo, viveza, transparencia – son atributos de los elementos constructivos y los que dan la cualidad visual al objeto arquitectónico.
En esta primera fase no queremos o no necesitamos evidenciar la presencia plástica de lo material, sino mas bien dejar que el objeto concebido se convierta solo en una forma congelada.
Este término de “forma congelada” nos da la pista de por donde han discurrido nuestros argumentos y razonamientos proyectuales. En estas circunstancias; el programa, el lugar, el entorno, las vistas, la orientación, temas puramente funcionales de lo arquitectónico se convierten aquí en meros contenidos implícitos a - posteriori.

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Arquitectos: Aguilera | Guerrero Arquitectos; Aguilera Guerrero
Ubicación: Tarragona, España
Área: 440 m²
Año: 2005
Fotografías:Pepo Segura







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